Desde niña pequeña el español siempre ha sido un
reto para mi y aunque crecí hablando lo en casa con mis padres y abuelos, nunca
me había sentido completamente cómoda con mi manera de expresar y mucho menos
con mi habilidad de escribir. No lo hablaba mucho en general, y cuando me fui
de casa para ir a la universidad lo hable hasta mas poco porque mucho de los
estudiantes en mi universidad no hablan español. Si me sentía incomoda antes,
después de estar en UCSB por dos anos, me sentía hasta mas incomoda. Por esta
razón, cuando supe que iba a estar tomando un curso de español para “heritage
speakers” durante mi tiempo en España, no sabia que esperar. Tenia un poco de
miedo, porque temía ser la chica que no se expresaba correctamente, pero
también sentía mucha emoción. En mi cabeza pensé, “ A lo mejor por fin voy a
tener la oportunidad de mejorar mi segunda lengua”.
Aunque tenía un poco de temor sobre mi clase de
español en Madrid, muy pronto me tranquilice y vi que no iba ser un semestre
malo. Para empezar, mi profesora fue una de las mas simpáticas que he tenido en
toda mi carera universitaria y puso mucho de su parte para asegurarse que
comprendíamos todo lo que nos enseñaba. Cuando comparo mi nivel de español en
la forma de hablar y escribir antes de venir al programa con mi nivel ahora que
he terminado, es muy obvio que he mejorado bastante. Antes tenia un vocabulario
mas estrecho, y cuando escribía, traducía frases directamente de ingles a
español, pero ahora siento que uso vocabulario mas avanzado y mi escucho mas
elegante al hablar y escribir. Nunca pensé que iba a llegar a sentirme lo
cómoda que me siento ahora con mu segunda lengua, y es todo gracias a la ayuda
de mi excelente profesora en conjunto con mis experiencias en España.
Como mencione, antes de llegar a España tenía mucho
temor. El temor existía por mi incomodes con el español pero también por venir
a vivir a un país completamente nuevo. Tenía miedo sentirme como un forastera,
pero al llegar aquí automáticamente me encanto todo y muy pronto aprendí a
hacer Madrid mi nueva comunidad. Aunque yo había escuchado rumores de los
españoles, a través de mis propias experiencias, pude hacer la realización que
la mayoría de la gente en España verdaderamente son muy simpáticos. Aunque a
veces era obvio que no era española con mi español diferente, en ninguna
situación me sentí incomoda o discriminada por no ser de aquí y siempre fui
tratada con respeto y igualdad. Hasta
cuando viajaba a otras ciudades de España, como Sevilla, Granada, y Barcelona,
sentía la misma tranquilidad que sentido en Madrid.
Ya que a llegado el tiempo de regresar a California,
he reflexionado mucho sobre los cambios que he notado en mi misma.
Primeramente, sin duda he crecido mucho y me siento más adulta que antes.
Después de viajar sola por varios países europeos, me siento más segura con mi
misma y puedo decir con seguridez que ya no tengo miedo enfrentarme con lugares
y situaciones desconocidas. Después de mi experiencia con mi trabajo voluntario
en ASILIM, tengo mas ambición de ayudar a gente que solamente quiere salir
adelante con sus vidas. Nunca pensé que yo iba hacer algo como lo que hice con
ASILIM, pero al final estoy muy feliz que tuve esa oportunidad. Además de eso, he llegado a la realización
que España es unos de mis países preferidos, y la idea de regresar para
completar mi maestría o para venir de maestra de ingles en una ciudad como
Sevilla no me parece nada mal.
Sobre todo, mi experiencia en España en los últimos
cuatro meses será una experiencia que nunca se me va a olvidar y voy a guardar
todas las buenas y malas memorias y apreciarlas y amarlas con todo mi corazón. Extrañaré
España, pero volveré pronto. No diré “adiós”, pero si diré “nos vemos pronto”.
No comments:
Post a Comment